octubre 21, 2020

Los Pupilos del Progresismo


Por: Sabala Ricardo Yen
sabala95@outlook.com

A lo interno de las sociedades hay fuerzas que luchan por preservar el estado
de cosas y adoptan posturas de aceptación y justificación de la realidad
social, mientras que existen otras fuerzas que articulan proyectos de
transformación del orden social establecido. Esas ideas divergentes, son el
pan de cada día de una región como la Latinoamérica que no termina de
encajar perspectivas de mayor inclusión social.
El horizonte de mayor claridad que tuvo nuestra América, estuvo de la mano
de agendas llevadas a cabo por gobiernos progresistas. Existe una literatura
muy abundante que aborda el legado de esta corriente política, pero es
necesario puntualizar los logros icónicos que van desde una tasa de
crecimiento promedio anual de 4 a 6%, que pudo financiar una serie de
iniciativas de mayor equilibrio social. No obstante, ese financiamiento al
desarrollo estuvo basado en la exportación de materias primas,
inmediatamente desciende la demanda de estos productos en los mercados
internacionales, es imposible mantener las expectativas de la población
holgadamente que se acostumbró a estar bien
Este revés en la exportación dio inicio a un ciclo económico desfavorable, lo
que se tradujo en perder procesos electorales, algunos a través de golpes
parlamentarios o linchamientos mediáticos. A pesar de ese panorama,
América Latina está viendo un resurgir de los gobiernos progresista, ya no
necesariamente con sus figuras históricas, pero si con pupilos o delfines.
Las muestras más fehacientes son el caso de Alberto Fernández en
Argentina, quien es el delfín político de Cristina Kichner, otro caso muy
reciente es el del economista Luis Arce quien ganó abrumadora las
elecciones presidenciales del 18 de octubre del año en curso en Bolivia.
Arce fue ministro de economía y finanzas de Evo Morales, por lo que se
convirtió en el artífice y arquitecto de la política económica de ese país
suramericano que desde el año 2006 a 2019 tuvo una tasa de crecimiento
de un 4%, así como otros indicadores como salud, educación y reducción del
analfabetismo. Esta victoria del pupilo de Evo, es un triunfo de la democracia
auténtica, verdadera y de amplio apoyo popular.
Por otro, es muy posible tener ese mismo escenario en febrero de 2021 en
Ecuador, Andrés Arauz, pupilo de Rafael Correa, quien fue ministro de
desarrollo en la administración correísta.
Finalmente, entiendo que hay un regreso irreversible de los gobiernos
progresistas en un contexto marcado por una triple crisis: sanitaria,
económica y social. El progresismo tuvo a sus Moisés, ahora los Josué están
en el ruedo dispuestos a llegar a Canaán.

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